Toda la vendimia se realiza por la noche para asegurar que la uva entre a baja temperatura evitando así la oxidación y conservando los aromas frescos. Las uvas se fermentan en depósitos de acero inoxidable a 16º C, para así conseguir vinos con gran aroma y sabores delicados. La fermentación alcohólica durará unos 15 días, después se seleccionan los mejores depósitos para el embotellado.