Toda la vendimia se realiza por la noche para asegurar que la uva entre a baja temperatura evitando así la oxidación y conservando los aromas frescos. Las uvas comienzan a fermentar en depósitos de acero inoxidable a 16º C, hasta que llega al contenido de azúcar residual deseado y se para la fermentación, dejando un producto dulce como resultado.